WASHINGTON — El presidente Donald Trump afirmó el lunes 26 de octubre que la elección presidencial de Brasil parecía haber sido amañada, pero no presentó pruebas para respaldar su señalamiento contra el proceso que dio la victoria al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
La declaración colocó al gobierno estadounidense dentro de una controversia electoral en el país más poblado y con la mayor economía de América Latina. Lula fue declarado ganador del balotaje celebrado el domingo 25 de octubre, mientras que su rival, el senador Flávio Bolsonaro, rechazó reconocer la derrota y anunció que buscaría anular el resultado.
Según The Associated Press y Reuters, Trump hizo sus comentarios ante periodistas antes de viajar a Misisipi. El mandatario sostuvo que la forma en que se contabilizaron los votos le había parecido cuestionable y describió la elección como posiblemente amañada. No identificó votos irregulares, fallas específicas del sistema ni informes oficiales que sustentaran esa conclusión.
El resultado anunciado por la autoridad electoral
El Tribunal Superior Electoral de Brasil, conocido como TSE, informó que Lula obtuvo 64,256,232 votos, equivalentes al 51.79% de los votos válidos. Bolsonaro terminó con 59,826,041 votos, o el 48.21%.
La diferencia fue de más de 4.4 millones de votos. Kassio Nunes Marques, presidente del TSE, anunció formalmente la reelección de Lula y presentó un balance del proceso. Nunes Marques había sido nombrado para el Supremo Tribunal Federal por Jair Bolsonaro, padre del candidato derrotado.
Más de 128 millones de personas participaron en la segunda vuelta, de acuerdo con el tribunal. La abstención fue de aproximadamente 19.2%, menor que la registrada durante la primera ronda.
Hasta el cierre de esta verificación no había evidencia oficial publicada que demostrara una manipulación capaz de alterar el resultado. Tampoco se había divulgado una retractación de Trump o una explicación adicional de la Casa Blanca. Axios informó que la oficina presidencial no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre sus declaraciones.
Una jornada marcada por la extensión del horario
La controversia se concentra en parte en una decisión judicial de última hora que extendió dos horas la votación en los centros que todavía permanecían abiertos. La medida fue adoptada ante problemas de transporte público en grandes ciudades y fuertes lluvias en varias zonas del país.
Ambas campañas habían solicitado tiempo adicional, aunque por motivos diferentes. El equipo de Lula señaló dificultades de transporte en São Paulo y Salvador, dos áreas importantes para su coalición. La campaña de Bolsonaro pidió una ampliación debido a las condiciones meteorológicas en estados del sur donde el senador tenía fuerte apoyo.
El presidente del TSE reconoció que la decisión, comunicada cerca de la hora prevista para el cierre, obligó a realizar ajustes en los sistemas y procedimientos de escrutinio. Sin embargo, el tribunal mantuvo el resultado y declaró a Lula vencedor.
Brasil utiliza urnas electrónicas desde la década de 1990. The Associated Press informó que no se han detectado fraudes significativos en el sistema durante ese periodo. La rapidez del conteo y la seguridad de las máquinas han sido examinadas en elecciones anteriores, aunque figuras de la familia Bolsonaro han cuestionado repetidamente el modelo.
Bolsonaro anuncia una impugnación
Flávio Bolsonaro dijo que pediría la anulación de la segunda vuelta y calificó el resultado como imposible de reconocer bajo las circunstancias de la jornada. Al momento de esta publicación no estaba claro qué recurso jurídico utilizaría ni qué pruebas presentaría ante las autoridades electorales.
La impugnación anunciada aún no equivale a una decisión judicial ni suspende por sí sola el resultado. Cualquier solicitud deberá ser evaluada dentro del sistema electoral brasileño.
El episodio recuerda la disputa posterior a las elecciones de 2022, cuando Jair Bolsonaro cuestionó su derrota ante Lula. El expresidente fue posteriormente condenado por un intento de golpe de Estado y actualmente cumple una sentencia de prisión, según los reportes de AP.
Por qué el comentario de Trump importa en Estados Unidos
Las palabras de Trump constituyen una intervención pública del presidente de Estados Unidos sobre la legitimidad de una elección extranjera. También se producen en un momento de tensiones entre Washington y Brasilia por asuntos comerciales, diplomáticos y políticos.
Flávio Bolsonaro había destacado durante su campaña su afinidad con Trump y prometido relaciones más estrechas con su administración. Lula, en cambio, criticó la presión estadounidense sobre Brasil y presentó su candidatura como una defensa de la soberanía nacional.
Trump afirmó que no había tomado partido en la contienda, aunque sus comentarios coincidieron con las acusaciones del candidato derrotado. Dirigentes e influenciadores del movimiento MAGA también difundieron cuestionamientos sobre el resultado, de acuerdo con Axios.
Al mismo tiempo, líderes de distintos países, incluidos mandatarios ideológicamente distantes de Lula, reconocieron su victoria. AP reportó que las primeras señales de las instituciones brasileñas y de gobiernos de la región apuntaban a un reconocimiento amplio del resultado.
Qué sigue
La próxima etapa inmediata será determinar si Bolsonaro presenta formalmente su solicitud de anulación y qué argumentos o pruebas incluye. El TSE tendría que resolver cualquier impugnación conforme a la legislación electoral brasileña, y sus decisiones podrían abrir nuevas instancias judiciales dependiendo del tipo de recurso.
Lula tiene previsto asumir el 5 de enero de 2027 para un cuarto mandato no consecutivo, según AP. Hasta que una autoridad competente decida lo contrario, el resultado anunciado por el TSE continúa vigente.
La afirmación de Trump debe entenderse, por ahora, como una acusación política no sustentada públicamente. La confirmación oficial disponible es que Lula ganó el balotaje con 51.79% de los votos válidos y fue declarado presidente reelecto por la máxima autoridad electoral de Brasil.









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