WASHINGTON — El fiscal general Todd Blanche negó el domingo 25 de octubre que el presidente Donald Trump esté intentando controlar el resultado de la elección al Senado de Estados Unidos en Alaska, al defender una demanda federal que busca impedir la certificación automática de la contienda bajo determinadas circunstancias si pierde el senador republicano Dan Sullivan.
En entrevistas transmitidas por CNN y CBS, Blanche sostuvo que el Departamento de Justicia pretende preservar evidencia y permitir que las autoridades determinen si la presencia de otro candidato con un nombre casi idéntico confundió a los votantes. También aseguró que la administración no intenta anular votos ni asumir el control de una elección estatal.
La defensa pública del fiscal general se produjo después de que Trump reconociera el viernes 23 de octubre que él había ordenado presentar la demanda. El litigio coloca al Departamento de Justicia en una disputa electoral antes de la votación del 3 de noviembre y en una contienda que podría influir en el control del Senado.
Qué argumenta el Departamento de Justicia
El caso se centra en la aparición de dos candidatos llamados Sullivan en la papeleta. El senador titular figura como Dan S. Sullivan, identificado como republicano e incumbente. Otro aspirante, el exeducador Daniel J. Sullivan Jr., aparece sin afiliación partidista.
La administración argumenta que la similitud de los nombres podría desviar votos destinados al senador y alterar la expresión de la voluntad electoral. Según el planteamiento del gobierno, si el titular pierde por un margen estrecho, las autoridades deberían poder determinar si la confusión entre ambos candidatos influyó en el desenlace antes de certificarlo.
Blanche dijo en CBS que la demanda busca establecer salvaguardas y conservar información relevante para una eventual revisión. En CNN afirmó que Trump no intenta revertir resultados estatales y que el proceso legal debe seguir su curso.
Sin embargo, la solicitud judicial plantea que Alaska no certifique un resultado posiblemente afectado por esa supuesta confusión. La existencia o magnitud de tal confusión no ha sido establecida por un tribunal, y no se había celebrado la elección al momento de presentarse la demanda.
La interpretación de Blanche está bajo disputa
La candidata demócrata Mary Peltola, exrepresentante federal por Alaska, calificó la acción judicial como corrupta y acusó a los republicanos de utilizarla como una distracción. Sus comentarios constituyen una valoración política y no una conclusión judicial.
La senadora republicana Lisa Murkowski, la otra integrante de la delegación de Alaska en el Senado, también criticó la demanda. Por su parte, dirigentes republicanos estatales han respaldado la intervención y afirman que busca proteger la intención de los votantes.
Trump dijo a periodistas que considera injusto el diseño de la papeleta y que el senador debería aparecer identificado de una manera más reconocible para el electorado. El presidente argumentó que muchas personas podrían no comprender la palabra “incumbente”.
El senador Sullivan ha negado estar relacionado con la candidatura del otro Sullivan. Daniel J. Sullivan Jr. también ha rechazado señalamientos de que su postulación tenga como objetivo confundir a los votantes o favorecer a Peltola.
La disputa sobre la intención del litigio continúa abierta. Blanche sostiene que el gobierno no busca detener la certificación de manera general, pero la demanda contempla una intervención judicial si el resultado y el margen de victoria cumplen las condiciones descritas por el Departamento de Justicia.
Por qué el caso tiene alcance nacional
La elección de Alaska forma parte de las contiendas que determinarán qué partido controla el Senado después de las elecciones de medio término de 2026. Sullivan busca conservar el escaño frente a Peltola, quien anteriormente representó al estado en la Cámara de Representantes.
La intervención federal también es relevante porque la administración de elecciones corresponde principalmente a los estados, aunque las leyes federales pueden aplicarse en asuntos como los derechos electorales y la protección de los comicios. La demanda obliga ahora a un tribunal federal a evaluar si el gobierno tiene una base jurídica para solicitar restricciones sobre una certificación estatal antes de que exista un resultado.
Blanche había caracterizado previamente una intervención en la certificación como una posibilidad extrema. Su defensa del domingo intentó delimitar el propósito del caso: según él, no se busca declarar de antemano quién ganó, sino preservar la capacidad de revisar una elección posiblemente afectada por confusión.
Los opositores responden que el gobierno está intentando crear una vía para cuestionar solamente un resultado desfavorable al senador republicano. Esa acusación tampoco ha sido resuelta judicialmente.
Qué sigue
Los votantes de Alaska acudirán a las urnas el martes 3 de noviembre. El estado utiliza votación por orden de preferencia, por lo que los electores pueden clasificar a los candidatos y podrían ser necesarias rondas adicionales de tabulación si nadie obtiene inicialmente la mayoría requerida.
El tribunal deberá considerar los argumentos del Departamento de Justicia y las respuestas de Alaska y de las partes que soliciten participar en el proceso. Entre las cuestiones pendientes están el alcance de cualquier orden, las pruebas necesarias para demostrar confusión electoral y si el reclamo federal puede resolverse antes de que existan resultados concretos.
Hasta la tarde del 25 de octubre no se había informado de una resolución judicial que concediera la petición del gobierno, rechazara el caso o modificara el procedimiento electoral. Tampoco se había anunciado el retiro de la demanda.
Por ahora, lo confirmado es que Trump dijo haber impulsado la acción; el Departamento de Justicia presentó el litigio; y Blanche niega que la iniciativa tenga como finalidad interferir en el resultado. La legalidad y el efecto práctico de la petición permanecen pendientes de revisión judicial.











Leave a Reply