James Talarico, candidato demócrata al Senado federal por Texas, intensificó durante el fin de semana del 24 y 25 de octubre sus críticas contra Elon Musk, al presentar el gasto político del empresario para ayudar a los republicanos como uno de los temas centrales de su contienda contra Ken Paxton.
Talarico volvió a plantear ese argumento el sábado 24 de octubre durante un mitin en San Antonio. Allí acusó a Musk y a otros grandes donantes de intentar obtener influencia sobre el escaño, según reportes del San Antonio Express-News y otros medios que han seguido la campaña.
Musk, quien ha respaldado públicamente a Paxton y ha financiado organizaciones involucradas en las elecciones legislativas de 2026, continuó el intercambio el domingo 25 de octubre. En una publicación en su plataforma X, calificó a Talarico de extremista y difundió un mensaje con fragmentos de declaraciones anteriores del candidato demócrata.
El intercambio confirma que Musk se ha convertido en una figura cada vez más visible en la campaña, aunque no aparece en la boleta. Los candidatos oficiales son Talarico, representante estatal demócrata, y Paxton, procurador general republicano de Texas.
El gasto político, en el centro de la disputa
El argumento de Talarico se apoya en el amplio gasto de organizaciones republicanas y comités respaldados por Musk durante el ciclo electoral de 2026. The Associated Press informó que el empresario aportó cientos de millones de dólares a iniciativas destinadas a ayudar a los republicanos a conservar sus mayorías en el Congreso.
Parte de ese apoyo llegó a Texas. Musk entregó 10 millones de dólares a Lone Star Liberty PAC, un grupo que respalda a Paxton, según documentos de financiamiento electoral citados por AP. Otros comités nacionales que han recibido cuantiosos recursos de Musk también han invertido en publicidad y actividades electorales favorables al republicano.
Eso no significa que todo el gasto externo registrado en la contienda haya sido entregado directamente a la campaña de Paxton. Las campañas y los comités independientes están sujetos a reglas distintas, y los grupos externos pueden gastar para apoyar o atacar candidatos sin coordinar formalmente sus decisiones con las campañas.
Talarico ha condensado su crítica en el mensaje de que Texas no está en venta. Durante actos recientes sostuvo que la concentración de dinero político en manos de un solo donante puede traducirse en una influencia desproporcionada sobre funcionarios electos.
La afirmación de que Musk intenta comprar un senador es una caracterización política de Talarico, no un hecho legal establecido. No se ha informado de una determinación oficial que concluya que las aportaciones o los gastos descritos violaron las leyes electorales.
Musk aumenta sus críticas contra Talarico
Musk, por su parte, ha utilizado X para atacar las posiciones políticas y declaraciones públicas del demócrata. Sus mensajes han presentado a Talarico como demasiado liberal para Texas, especialmente en asuntos culturales, religiosos y relacionados con las personas transgénero.
La participación del empresario no se limita a publicaciones. Su respaldo financiero a organizaciones republicanas lo ha convertido en uno de los principales donantes conocidos de las elecciones de mitad de mandato de 2026, de acuerdo con AP.
La disputa también ha incluido información falsa. A mediados de octubre, Musk amplificó publicaciones que insinuaban que Talarico había recibido tratamiento en un centro de salud mental de Ohio durante una breve ausencia de la campaña. El Lindner Center of Hope declaró que Talarico nunca había sido paciente allí, y el candidato dijo que no había estado en Ohio. Su campaña explicó que se había apartado temporalmente de los actos públicos por una gripe.
Ese episodio es distinto del debate sobre las contribuciones electorales, pero ayuda a explicar por qué la relación entre Talarico y Musk se ha vuelto más confrontativa durante las últimas semanas de la campaña.
Paxton sigue siendo el rival en la boleta
A pesar del énfasis puesto en Musk, Talarico continúa compitiendo directamente contra Paxton. El republicano ha hecho campaña como aliado del presidente Donald Trump y ha buscado vincular a su rival con posiciones nacionales del Partido Demócrata que considera impopulares en Texas.
Talarico, exmaestro y estudiante de seminario presbiteriano, ha combinado mensajes sobre costos de vida, corrupción y religión. Su estrategia contra Musk encaja en un argumento más amplio sobre el poder de los multimillonarios y el dinero de grupos externos en Washington.
Paxton y sus aliados sostienen que el gasto republicano es necesario para impedir que los demócratas obtengan un escaño de un estado que ha elegido candidatos republicanos en contiendas estatales durante décadas. Las críticas de Talarico no han llevado a Paxton ni a Musk a retirar su apoyo financiero o político.
Por qué la contienda tiene alcance nacional
La elección de Texas forma parte de la batalla por el control del Senado federal. Debido al tamaño del estado, al costo de su mercado publicitario y a su historial político, una contienda competitiva allí obliga a ambos partidos y a sus aliados a destinar recursos que podrían emplearse en otros estados.
También pone a prueba hasta qué punto un gran donante puede convertirse en tema de campaña por derecho propio. Talarico apuesta a que la presencia de Musk motive a votantes preocupados por la concentración de poder económico. Los republicanos, en cambio, buscan que la atención permanezca en las posiciones políticas del candidato demócrata y en el historial conservador de Paxton.
La votación general está programada para el 3 de noviembre de 2026. Hasta el cierre de esta verificación, no se encontró una corrección posterior que contradijera el apoyo de Musk a los esfuerzos republicanos en Texas ni el uso de ese respaldo como línea central de ataque por parte de Talarico. La confrontación, además, seguía activa con los mensajes publicados por ambos lados durante el fin de semana.











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