WASHINGTON — Los demócratas del Comité Económico Conjunto del Congreso informaron el viernes 16 de octubre que las inversiones farmacéuticas declaradas a nombre del presidente Donald Trump aumentaron considerablemente durante 2025, incluyendo acciones de empresas que se beneficiaron de una ampliación de las exenciones al programa de negociación de precios de medicamentos de Medicare.
El análisis de la minoría demócrata sostiene que el valor máximo declarado de esas participaciones pasó de aproximadamente $1.7 millones en 2024 a $56.2 millones al cierre de 2025. Según el comité, hasta $39.1 millones correspondían a compañías con medicamentos que quedaron protegidos, total o temporalmente, de las negociaciones de precios.
Esas cifras representan los límites superiores de los rangos que aparecen en los formularios federales de divulgación financiera. Estos documentos no indican necesariamente el valor exacto de cada operación o activo.
La Casa Blanca rechazó que las operaciones demuestren un conflicto de intereses. Su portavoz Davis Ingle dijo a The Associated Press que la cartera de acciones y bonos de Trump es administrada independientemente por instituciones financieras externas y que ni el presidente ni sus familiares pueden dirigir, influir o aportar instrucciones sobre las inversiones.
Qué afirma el informe del Congreso
El informe fue preparado por el personal demócrata del Comité Económico Conjunto, no por el comité en pleno ni mediante una investigación bipartidista. Sus autores revisaron las declaraciones financieras públicas de Trump y compararon las inversiones con las empresas cuyos medicamentos podían beneficiarse de la modificación legislativa.
El comité calculó que las cuentas declaradas a nombre del presidente compraron hasta $2.55 millones en acciones de esas farmacéuticas durante tres fechas anteriores a la firma de la ley presupuestaria del 4 de julio de 2025. Entre ellas figuran compras por un máximo de $950,000 el 1 de julio de ese año, cuando el Senado aprobó el proyecto.
El análisis también identificó una compra posterior de acciones de AbbVie por un máximo de $1 millón en agosto de 2025. Además, sostiene que la cartera continuó comprando y vendiendo acciones farmacéuticas durante los primeros ocho meses de 2026, con un aumento potencial de hasta $3.5 millones en activos del sector.
Las declaraciones financieras confirman que se realizaron operaciones dentro de los rangos reportados. Por sí solas, sin embargo, no establecen que Trump seleccionara las empresas, conociera anticipadamente las transacciones o impartiera instrucciones a los administradores de las cuentas.
La respuesta de la Casa Blanca
La posición oficial es que las inversiones están colocadas en cuentas discrecionales gestionadas por terceros. La Casa Blanca ha sostenido repetidamente que esa estructura impide que Trump o su familia intervengan en la selección y el momento de las operaciones.
El informe demócrata plantea que la coincidencia entre las inversiones y una política firmada por el presidente merece mayor escrutinio. Esa caracterización constituye una acusación política del personal de la minoría y no una conclusión judicial ni una determinación de la Oficina de Ética Gubernamental.
La divulgación anual del presidente fue certificada para su publicación por la Oficina de Ética Gubernamental. Los formularios periódicos también incluyen revisiones de cumplimiento, aunque esa certificación no equivale a una evaluación independiente de todas las decisiones políticas que pudieran afectar a una empresa incluida en la cartera.
Cómo cambió la ley de Medicare
El programa de negociación de precios de Medicare fue creado por la Ley para la Reducción de la Inflación de 2022. Permite al gobierno federal negociar precios de determinados medicamentos de alto gasto cubiertos por Medicare, con los primeros precios negociados vigentes desde 2026.
La ley presupuestaria republicana firmada por Trump el 4 de julio de 2025 amplió una exclusión para medicamentos destinados a enfermedades o condiciones raras, conocidos como medicamentos huérfanos. Antes, la excepción se aplicaba de forma más limitada a productos designados y aprobados para una sola enfermedad rara.
La nueva disposición amplió la protección a medicamentos designados para una o más enfermedades raras y modificó el momento desde el cual algunos productos pueden ser considerados para negociación. Como resultado, ciertos fármacos pueden quedar excluidos durante más tiempo o no entrar al programa mientras cumplan las condiciones legales.
Los partidarios del cambio argumentan que protege los incentivos para desarrollar tratamientos dirigidos a poblaciones pequeñas. Sus críticos sostienen que grandes fabricantes pueden utilizar esas designaciones para retrasar negociaciones sobre medicamentos que también generan miles de millones de dólares en ventas.
Posibles costos para pacientes y Medicare
El comité demócrata estimó que algunos beneficiarios podrían afrontar miles de dólares adicionales en costos anuales por determinados tratamientos si sus precios no son negociados. Entre los productos analizados se encuentran Keytruda, de Merck; Opdivo, de Bristol Myers Squibb; Adcetris y Ultomiris.
Esas cifras son estimaciones construidas a partir de reducciones esperadas y no facturas garantizadas para cada paciente. Los gastos individuales dependen de factores como la cobertura, el plan, el lugar donde se administra el medicamento y los límites de desembolso de Medicare.
Un análisis separado de KFF confirmó que la ley de 2025 amplió la exclusión y señaló que el cambio probablemente retrasó la selección de Keytruda y Opdivo para las negociaciones. KFF también ha advertido que el impacto fiscal puede aumentar dependiendo de cómo respondan las compañías y de cuántos medicamentos reciban designaciones adicionales para enfermedades raras.
Qué sigue
Hasta la tarde del viernes no se había anunciado una audiencia específica del Comité Económico Conjunto sobre el informe ni una investigación formal de la Oficina de Ética Gubernamental relacionada con sus conclusiones.
Las operaciones futuras deberán continuar apareciendo en los formularios de divulgación exigidos por la ley cuando superen los umbrales correspondientes. Esos documentos podrían aportar más información sobre la evolución de la cartera, pero seguirán mostrando valores mediante rangos, lo que limita la posibilidad de determinar ganancias, pérdidas y cantidades exactas.
El punto confirmado es que las cuentas divulgadas por Trump aumentaron sus inversiones en el sector farmacéutico y poseían acciones de empresas afectadas favorablemente por la ampliación legislativa. Lo que permanece en disputa es si esa coincidencia representa un conflicto atribuible al presidente, dado que la Casa Blanca sostiene que las decisiones fueron tomadas sin su participación.










Leave a Reply